Fesnad aceite de palma

Documento de investigación sobre el aceite de palma

En 2015, la FESNAD (Federación Española de Asociaciones de Nutrición, Alimentación y Dietética) publicó el informe «Consenso sobre grasas y aceites», en el que se destaca la importancia de las grasas en nuestra dieta y su impacto positivo en nuestra salud.

En resumen, establece claramente que el tipo de grasas consumidas es más importante que la cantidad de grasa como tal. Así, se recomienda que las grasas correspondan al 20-35% de nuestra dieta en términos de calorías, manteniendo el consumo de grasas saturadas bajo control.

Por lo tanto, las dietas ricas en grasas -como la de los esquimales, rica en ácidos grasos poliinsaturados de origen marino Omega-3, o como la mediterránea, rica en grasas monoinsaturadas principalmente gracias al aceite de oliva y los frutos secos- resultan beneficiosas para nuestra salud.

Sin embargo, una investigación realizada por la Fundación Española de la Nutrición (estudio ANIBES, 2015) demostró que el tipo de grasa que consumen los españoles no está bien equilibrado, ya que consumen 16,8% de grasas monoinsaturadas, 11,7% de saturadas y 6,6% de poliinsaturadas (siendo la proporción de ácidos grasos Omega-6 y Omega-3 de 9:1).

Investigación sobre el aceite de palma

Analizar el estado nutricional de la población adulta de Esmeraldas mediante mediciones antropométricas, el aporte de macro y micronutrientes en la dieta, y la estimación de la adecuación de la ingesta de nutrientes por medio de las ingestas dietéticas de referencia hispanas junto con la influencia del sexo y la edad.

Los datos de la ingesta de nutrientes se obtuvieron mediante una entrevista personal con la aplicación de dos recordatorios de 24 horas (fin de semana y día de la semana). Los indicadores antropométricos analizados fueron el índice de masa corporal, el perímetro de la cintura y la presión arterial. Se utilizó el programa informático Nutriplato versión 2.0 para el procesamiento de los datos de las dos encuestas de recuerdo de alimentos de 24 horas, y para los respectivos cálculos de macronutrientes, micronutrientes e ingestas dietéticas de referencia. Se calcularon las medias y las desviaciones estándar para la antropometría, las ingestas de nutrientes y las ingestas dietéticas de referencia. Se aplicó el Modelo Lineal General para identificar las diferencias en relación con las ingestas de nutrientes considerando como factores el sexo, la profesión, el índice de masa corporal, el grupo, la procedencia y el día de la semana.

Producción de palma aceitera

Serra-Majem, L.L, Instituto de Investigación en Ciencias Biomédicas y de la Salud, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y Fundación para la Investigación en Nutrición (FIN), Barcelona, España; Tel: (+34) 928453475; Fax: (+34) 928451416; E-mail: [email protected]

Una dieta sana es esencial para gozar de buena salud. La calidad de la alimentación depende de la elección de los alimentos, que está condicionada en gran medida por el precio, la disponibilidad, la cultura, las preferencias, el entorno social y el nivel de formación del responsable de la adquisición y preparación de los alimentos, entre otros.    El aumento de los precios de los alimentos, la fuerte crisis económica sufrida en los últimos años y, por tanto, el alto nivel de desempleo han provocado, entre otras cosas, una reducción del presupuesto destinado a la alimentación en las familias españolas. Algunos estudios relacionan la reducción del gasto en alimentación con una dieta de menor calidad nutricional, así como con un aumento de peso y un mayor riesgo de complicaciones cardio-metabólicas. El siguiente artículo propone una serie de estrategias para «comer bien» (sano, accesible y sostenible) cambiando la cesta de la compra sin aumentar el presupuesto, priorizando la adquisición de alimentos de origen vegetal y «alimentos estrella» (mejor valor nutricional/precio) siguiendo el patrón de la dieta mediterránea tradicional.

Aceite de palmiste

Introducción: el cáncer de mama es el cáncer invasivo más frecuente entre las mujeres de los países desarrollados. En el momento del diagnóstico, aproximadamente el 70% de las mujeres tienen sobrepeso, y el aumento de peso adicional que puede resultar de los tratamientos subsiguientes se ha asociado con la recurrencia y la progresión del cáncer.

Objetivos: el objetivo principal fue comparar el efecto de sólo una intervención nutricional (CG) con un programa de educación nutricional (intervención nutricional, educación nutricional y actividad física) (IG) durante 1 año.

Métodos: un total de 65 mujeres con cáncer de mama que habían sido evaluadas en el Departamento de Nutrición Clínica del Hospital Universitario La Paz, Madrid, España, fueron reclutadas en 2 grupos: un grupo control (GC) y un grupo de intervención (GI).

Resultados: el GI mostró una reducción significativa del peso corporal (-1,87 ± 3,41 frente a 1,48 ± 2,01 kg, p < 0,05), del IMC (-0,61 ± 1,40 frente a 0,65 ± 0,88 kg/m2, p < 0. 05), colesterol total (-32,92 ± 38,45 vs. -3,23 ± 39,73 mg/dl, p < 0,05) y colesterol de lipoproteínas de baja densidad (-35,29 ± 27,50 vs. 6,33 ± 40,70 mg/dl, p < 0,05). Ambos grupos se mostraron más conscientes de la importancia de la actividad física, con un mayor consumo de cereales, frutas, pescado azul y lácteos.