Timoma perros

Tratamiento de la masa mediastínica craneal del perro

El timoma y los carcinomas tímicos son un tipo de cáncer que afecta al timo, un órgano situado entre los pulmones y que forma parte del sistema linfático e inmunitario. El timo es el lugar donde las células T maduran antes de viajar a los ganglios linfáticos de todo el cuerpo. Estas células T son muy importantes para la capacidad del cuerpo de adaptarse y luchar contra nuevas enfermedades de bacterias, virus e infecciones fúngicas.

En el pasado, la comunidad médica consideraba que el timoma podía ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso). Sin embargo, en la actualidad se considera que el timoma tiene siempre la posibilidad de ser maligno y la mejor manera de determinar si la afección reaparecerá después del tratamiento es examinar si los tumores se han extendido a otras zonas.

Los síntomas del timoma y del carcinoma tímico varían de un paciente a otro en función de la gravedad de la enfermedad y de si el tumor se ha extendido a otras zonas del cuerpo. En las primeras fases de la enfermedad, los pacientes pueden no notar ningún síntoma. Cuando los síntomas están presentes, pueden incluir:

Radiografía de un timoma en un gato

Los tumores en el tórax son comunes y pueden dividirse según su localización anatómica. Este resumen revisará los tumores de la pared torácica y de los órganos intratorácicos. Los órganos intratorácicos de interés son los pulmones, el corazón y el timo.

Los tumores más comunes de la pared torácica son los que surgen de la caja torácica. Se describen con frecuencia el osteosarcoma y el condrosarcoma, aunque los tumores de otros tipos de tejidos pueden causar signos similares. De ellos, el fibrosarcoma y los mastocitomas deben incluirse en la lista de diagnósticos diferenciales.

El diagnóstico presuntivo se obtiene fácilmente mediante una biopsia por aspiración con aguja fina y una radiografía regional. Los cambios radiográficos de la pared torácica ósea pueden incluir un patrón mixto de osteólisis y proliferación ósea y cualquiera de los dos cambios puede predominar. El diagnóstico definitivo se obtiene mediante una biopsia ósea y un examen histológico. La biopsia puede realizarse con una aguja de biopsia Jamshidi o con una trefina ósea Michele.

Otros diagnósticos adicionales pueden ser la gammagrafía, el TAC o la RMN. La gammagrafía no diferenciará las lesiones benignas (no tumorales) de las malignas, y debe ir seguida de una radiografía de las regiones con mayor captación. La TC y la RM pueden utilizarse para estimar la extensión de la afectación ósea y de los tejidos blandos circundantes y es una herramienta esencial para estimar la posibilidad de una escisión quirúrgica completa.

Radiografía de un timoma en un perro

La miastenia gravis en perros es un trastorno neuromuscular que afecta a la comunicación entre el nervio y el músculo. Produce debilidad muscular y fatiga. La miastenia gravis se observa con mayor frecuencia en los perros, pero también puede darse en los gatos. Se desconoce la causa de la miastenia gravis, pero se cree que es una enfermedad autoinmune.

La miastenia grave en perros es un trastorno neuromuscular que provoca debilidad y fatiga generalizadas. La miastenia gravis en perros es el resultado de la destrucción de los receptores de acetilcolina en la unión neuromuscular. La acetilcolina es un importante transmisor neuromuscular y es responsable de la contracción muscular. En la miastenia gravis, el receptor de acetilcolina está dañado, lo que impide que la acetilcolina realice sus funciones. La raza más comúnmente susceptible de padecer miastenia gravis es el Akita. Otras razas afectadas son el terrier escocés, el pointer alemán de pelo corto, el chihuahua y el yorkshire terrier.

La miastenia grave adquirida en perros es el resultado de la destrucción autoinmune de los receptores de acetilcolina en la unión neuromuscular. El desencadenante exacto de la respuesta autoinmune se desconoce por el momento. En algunos casos, el cáncer en el timo, llamado timoma, puede causar miastenia gravis en perros.

Síntomas del timoma en perros

Este tipo de lesiones se suelen investigar mediante radiografía, ultrasonografía y tomografía computarizada (TC). Todas estas técnicas pueden ser útiles para definir el volumen de la masa y la posible heterogeneidad de su estructura (1, 3), pero también son útiles para guiar los procedimientos de toma de muestras (citología por aspiración con aguja fina, FNAC), facilitando así la investigación de su origen celular.

El objetivo de nuestro estudio fue comparar retrospectivamente las características de la FC de los linfomas y las lesiones no linfomatosas en gatos con masas mediastínicas y evaluar si la FC podría ayudar a distinguir entre estos dos grupos, desempeñando así un posible papel en el algoritmo diagnóstico de las masas mediastínicas en gatos.

Se interrogó retrospectivamente el archivo del Servicio de FC del Hospital Docente Veterinario de la Universidad de Milán desde enero de 2014 hasta noviembre de 2019, y se extrajeron muestras de masas mediastínicas en gatos. Los casos se retuvieron en el estudio si cumplían los siguientes criterios de inclusión: (1) disponibilidad de datos brutos de FC obtenidos en un aspirado de masa mediastínica para su reanálisis (CD5, CD4, CD4, CD21 y CD18; véase la Tabla 1), y (2) un diagnóstico final de linfoma o no linfoma basado en la combinación de examen clínico, imagen, citología, histopatología, PCR para reordenamiento de receptores de antígenos (PARR) y seguimiento de los pacientes. Los resultados clínicos y clínico-patológicos se obtuvieron de las historias clínicas de los pacientes y, finalmente, se integraron con la llamada telefónica a los veterinarios remitentes sobre el seguimiento. Cuando fue necesario para resolver el diferencial o confirmar el diagnóstico final, se realizó la RAP en frotis citológicos de archivo. Los casos en los que no se disponía de un diagnóstico final o los resultados eran contradictorios se excluyeron de la casuística de este estudio.